Por qué el subrayado es una idea malísima…

by Thais Pujol on enero 30, 2013

in estrategias

Es más, obstaculiza la memorización y ralentiza el proceso de aprendizaje.

¿Cómo es esto? Y, sobre todo, ¿qué pasa si te funciona bien el subrayado?

Ante todo hay que dejar claro que se puede subrayar bien (es difícil, pero se puede). Además, a las personas analíticas hacer lo que siempre han considerado correcto les aporta mucha tranquilidad, y no se puede negar que eso las ayuda.

Las propuestas que nos habéis mandado los valientes (gracias de corazón) se clasifican en varios grupos:

1º. Los que subrayan casi todo el texto.

2º. Los que sólo subrayan el esqueleto del texto.

3º. Los que subrayan de manera correcta en general, pero repiten ideas.

4º. Los que subrayan ideas principales y secundarias y las distinguen bien, pero eliminan parte de la estructura.

5º. Los que reflejan alguna de las estructuras presentes (sobre todo las causas y consecuencias) pero obvian otras.

¿Cómo se puede proceder de manera eficiente ante un texto como el que os hemos propuesto en el post anterior (ir al post anterior)?

Presta mucha atención a lo que sigue.

Para empezar, distinguiremos tres casos entre los alumnos que trabajan con nosotros y que ya saben abordar el estudio de manera eficiente.

1er. caso: alumnos que saben reconocer las estructuras de un vistazo, pero aún están en el nivel 1 (iniciación).

Es importante decir que el proceso que se describe a continuación estos alumnos lo realizan de un vistazo, es decir, en dos o tres segundos, no más, y sin “leer” el texto.

Para comenzar, estos alumnos de nivel 1 “miran” el texto y se dan cuenta de que la estructura más amplia es la de problema solución (y la solución no aparece, sino que se analiza el problema y sus causas).

El primer párrafo recoge la idea más general y enuncia el problema: el desequilibrio hormonal provoca trastornos en el funcionamiento del organismo (enunciado como causa-consecuencia).

El segundo párrafo comienza con la clasificación (nos habla de dos tipos de trastornos). Introduce las alteraciones relacionadas con el peso, pero no da información relevante (luego explica la secuencia detalladamente en los otros párrafos). Esta introducción tiene una estructura de causa-consecuencia.

El tercer párrafo desarrolla por secuencia y causa consecuencia el proceso que provoca la obesidad a partir de la poca producción de tiroxina.

El cuarto párrafo desarrolla por secuencia y causa consecuencia el proceso que provoca que algunas personas no engorden a partir de la abundante producción de tiroxina.

El último párrafo habla del otro tipo de alteraciones, la relacionada con el crecimiento. Se desarrolla como una causa-consecuencia.

A partir de este análisis los alumnos señalan rápidamente en el texto las estructuras según el código personal de cada uno (por ejemplo, dobles flechas para las causas-consecuencias, símbolo marrón para el problema, señal azul para la clasificación, números para las secuencias…). Esto les lleva unos pocos segundos.

Luego lo sintetizan en un mapa mental en el que aparecen TODAS las ideas (ojo con las estructuras densas como la secuencia, en la que no se debe obviar ningún paso) de la manera más sintética posible, utilizando los recursos específicos según el estilo de aprendizaje individual. Así la información está lista para ser asimilada a largo plazo con las técnicas adecuadas. En el caso de este texto esta fase de síntesis dura uno o dos minutos dependiendo de la destreza alcanzada por el principiante.

2º caso: alumnos de nivel 2 (intermedio).

Estos alumnos ya realizan este proceso directamente. Plasman en un mapa la síntesis de la estructura y utilizan algún recurso para memorizar palabras o conceptos difíciles. Por lo tanto, no necesitan señalar en el texto las estructuras, puesto que las reconocen de inmediato. Trabajar con este texto (el procedimiento completo) se reduce a 10 o 15 segundos.

3er. caso: alumnos de nivel 3 (avanzado).

Estos alumnos ya realizan los procedimientos anteriores de manera inmediata. Estructuran de un vistazo (no necesitan realizar mapas mentales escritos) y utilizan las herramientas para memorizar de manera automática. Este proceso les lleva unos pocos segundos. Es el sueño de todo estudiante.

Y entonces, ¿dónde se queda el subrayado en este plan de trabajo? Sencillamente ¡no es necesario! A partir de las estructuras y automatizando las diferentes técnicas para retener se memoriza mucho más rápidamente.

¿Y si el subrayado te funciona? Tú siempre puedes elegir entre quedarte en tu zona de comodidad o buscar caminos nuevos que te ofrecen la posibilidad de explotar mucho más tus capacidades.

¿Quieres aprender? ¿Quieres entrenar para convertirte en alumno de nivel 3?

Escríbenos a info.intelligo3@gmail.com y cuéntanos tu caso. Lo analizaremos y te propondremos una alternativa que se adapte a tus necesidades individuales.

¡Te esperamos!

 

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